Su Alteza el Emir: no se puede hablar de un orden internacional justo mientras Palestina siga siendo un punto ciego dentro del mismo
Nueva York, el 22 de septiembre (QNA) – Su Alteza el Emir, Sheikh Tamim bin Hamad Al Thani, afirmó que no se puede hablar de un orden internacional justo mientras Palestina siga siendo un punto ciego dentro del mismo. Hizo hincapié en que lo ocurrido en Gaza constituye un genocidio en todos los sentidos de la palabra y una mancha en la conciencia de toda la humanidad.
En su discurso durante la sesión inaugural del 81.º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, celebrada hoy en Nueva York, Su Alteza el Emir declaró: «No se puede hablar de un orden internacional justo mientras Palestina siga siendo un punto ciego dentro del mismo. Lo ocurrido en Gaza es un genocidio en todos los sentidos de la palabra y una mancha en la conciencia de toda la humanidad. Las generaciones futuras se quedarán atónitas ante la enorme brecha que existe entre la catástrofe y el nivel de la respuesta internacional para detenerla».
Su Alteza el Emir añadió: «La catástrofe continúa, y los líderes israelíes han comenzado a declarar abiertamente que la solución más adecuada es el desplazamiento de la población, lo que ellos denominan “migración”».
Su Alteza el Emir prosiguió: «Cuando se hace evidente el alcance del rechazo de la opinión pública mundial hacia las prácticas de la ocupación israelí, en lugar de mirarse en el espejo, lanzan acusaciones a diestro y siniestro: a veces alegando antisemitismo y, otras veces, recurriendo a teorías de la conspiración y acusando a otras potencias y naciones de fabricar su mala imagen. Es como si los medios de comunicación modernos no existieran; como si los soldados israelíes no se jactaran de sus crímenes en grabaciones de audio y vídeo; y como si las imágenes de los crímenes contra la humanidad cometidos en Gaza no fueran difundidas por toda una generación de jóvenes en todo el mundo».
Su Alteza el Emir destacó que, desde el primer día, el Estado de Qatar ha llevado a cabo incesantes esfuerzos de mediación para detener el derramamiento de sangre, aliviar el sufrimiento de la población civil y garantizar la liberación de los prisioneros y detenidos, esfuerzos que, en última instancia, condujeron a un alto el fuego. Señaló que Qatar continúa hoy su labor para consolidar esta tregua y avanzar hacia una paz duradera.
Su Alteza declaró: «Si bien las facciones palestinas han aceptado las disposiciones relativas a la recogida de armas estipuladas en el acuerdo, Israel debe, a su vez, cumplir plena e incondicionalmente sus compromisos: el cese definitivo de las hostilidades, la retirada de la Franja, el levantamiento del bloqueo y la entrada incondicional de ayuda humanitaria».
Añadió: «Tememos que quienes consideran el desplazamiento como la solución obstaculicen cualquier medida que facilite la vida de la población, ya que tales medidas refuerzan su firmeza en su tierra».
Su Alteza afirmó que la comunidad internacional tiene la responsabilidad directa de impulsar la aplicación del acuerdo y no debe permitir que su ejecución dependa de los cálculos de una parte «acostumbrada a incumplir sus promesas siempre que tiene vía libre».
Su Alteza señaló que la persecución continuada, el apartheid y el terrorismo de los colonos en la Cisjordania ocupada; la profanación de los lugares sagrados islámicos y cristianos, entre los que destaca la bendita mezquita de Al-Aqsa; y la privación de los derechos del pueblo palestino, principalmente su derecho inherente a establecer un Estado independiente con Jerusalén Este como capital, siguen siendo una «herida abierta».
Su Alteza observó, además: «La agresión israelí, alimentada por la arrogancia y la soberbia, se ha extendido hasta amenazar a los países vecinos y la seguridad de toda la región». Su Alteza declaró: «Israel repite sus flagrantes actos de agresión contra Siria y ocupa más territorio sirio, además de los Altos del Golán, que llevan bajo ocupación desde 1967, sin molestarse siquiera en ofrecer justificaciones más allá de su propia valoración del sistema político que surgió allí tras el derrocamiento del régimen anterior, actuando como si fuera el guardián de los Estados de la región».
Añadió: «Declara abiertamente su incumplimiento de los acuerdos alcanzados con el Líbano e insiste en ocupar su territorio y actuar allí como si fuera un policía. La destrucción de pueblos enteros en el sur del Líbano a plena luz del día recuerda su historial en Palestina».
Su Alteza subrayó que «tratar con Israel, frenar su agresión y poner freno a su comportamiento ilegal constituyen la verdadera prueba con la que la comunidad internacional demuestra su seriedad a la hora de defender los valores y el Estado de derecho».
Señaló, además: «O la ley se aplica por igual a todos, o pierde todo su sentido cuando se impone a los débiles mientras que los fuertes quedan exentos».
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