Los retos geopolíticos y económicos globales dominan el orden del día de la Asamblea General de la ONU
Doha, el 23 de septiembre (QNA) - Con el aumento de los riesgos geopolíticos, las tensiones en materia de seguridad y el cambio climático, se prevé que el 79º período de sesiones de la Asamblea General de la ONU (AGNU) aborde una serie de asuntos económicos importantes y diversos. El mundo ha experimentado una amplia recesión económica en los últimos años, debido a diversas circunstancias e impactos.
Las crisis económicas globales se han visto exacerbadas por varios factores, entre los que se destacan las repercusiones de la pandemia de COVID-19, la guerra ruso-ucraniana en curso desde febrero de 2022, la agresión israelí contra la Franja de Gaza, así como los efectos del cambio climático que han afectado a grandes regiones del planeta. Todo esto ha tenido un impacto negativo en el comercio mundial y en el movimiento económico en general.
Este contexto se da en el marco de los esfuerzos para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU, establecidos en el Plan de Desarrollo Sostenible 2030 adoptado en 2015. Este plan se enfoca en 17 objetivos principales y 169 subobjetivos que abordan una amplia gama de problemas globales, tales como: pobreza, hambre, salud, educación, igualdad de género, agua potable, energía sostenible, crecimiento económico, reducción de la desigualdad, protección del medio ambiente, paz, justicia e instituciones sólidas.
En declaraciones a la Agencia de Noticias de Qatar (QNA), el experto económico Fawaz Al Hajri señaló que, sin duda, el Estado de Qatar, bajo el liderazgo de Su Alteza el Sheikh Tamim bin Hamad Al Thani, juega un papel positivo en el avance del desarrollo y el progreso global. Su participación continua en la AGNU contribuye al desarrollo y al éxito de la humanidad en general.
AlHajri comentó que, a través de las reuniones de la Asamblea General, el Estado de Qatar puede hacer contribuciones significativas para crear oportunidades de desarrollo que promuevan la estabilidad global. Estas contribuciones incluyen apoyo financiero y en especie a la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina y otras agencias de la ONU. Además, Qatar apoya diversos programas técnicos, como aquellos enfocados en la producción y exportación de energía, la inversión en energías limpias, políticas medioambientales sostenibles, el desarrollo del fondo soberano y la diversificación de las fuentes de ingresos.
El experto prevé que durante las sesiones de la AGNU se abordarán temas cruciales relacionados con el desarrollo humano, incluyendo el apoyo a proyectos innovadores en ciencias como la medicina y la tecnología. Estos esfuerzos buscan mejorar la calidad de vida, eliminar la pobreza y el desempleo, y asegurar que todos los pueblos puedan beneficiarse del desarrollo tecnológico para aumentar la productividad y el bienestar global.
Por su parte, el Dr. Omar Gharaibeh, profesor asociado de Gestión de Riesgos de Inversión en la Universidad Al al-Bayt de Jordania, declaró a la Agencia de Noticias de Qatar (QNA) que, según los datos de la ONU, el Plan de Desarrollo Sostenible 2030 ha logrado ciertos avances en sus objetivos, aunque estos avances son modestos. Por ejemplo, se ha observado una reducción en los índices de pobreza en algunas regiones, como en Bangladesh, donde disminuyó del 40% al 20%, y en Etiopía, del 45% al 23%. Además, se ha incrementado el acceso a la educación básica en países como Vietnam, con una cobertura del 100%, y en Malawi, con un 90%. También se ha mejorado el acceso al agua potable en lugares como Uganda y Nepal, donde la cobertura pasó del 56% al 79%.
No obstante, los desafíos existentes han ralentizado el progreso hacia muchos objetivos y han obstaculizado el avance en otros ámbitos, como la erradicación de la pobreza extrema, la consecución de la igualdad de género y la lucha contra el cambio climático. Las crisis globales, como la pandemia de COVID-19, junto con el aumento de los riesgos geopolíticos, han creado disparidades en la implementación de estos objetivos entre diferentes regiones.
Gharaibeh señaló que los retos relacionados con la financiación y la formación de asociaciones para obtener recursos suficientes son algunos de los principales obstáculos para la ejecución de varios proyectos. Por lo tanto, frente a estos desafíos, es crucial mantener esfuerzos coordinados y renovados para avanzar en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible para 2030.
En cuanto a los sectores económicos globales más afectados, Gharaibeh subrayó el impacto significativo en las cadenas de suministro, especialmente en las relacionadas con semiconductores y chips electrónicos. La pandemia de COVID-19 exacerbó estos problemas, que se vieron agravados por los riesgos geopolíticos y las tensiones comerciales entre China y Estados Unidos, como las sanciones económicas y el aumento de aranceles aduaneros. Además, las cadenas de suministro no solo se vieron afectadas por las tensiones entre EE.UU. y China, sino también por el conflicto entre Rusia y Ucrania. Este conflicto provocó importantes alteraciones en los precios globales de la energía debido a la reducción de suministros procedentes de Rusia, y también contribuyó al aumento de los precios globales de los alimentos, dado que Rusia y Ucrania son grandes exportadores de cereales.
En el contexto de los riesgos geopolíticos, el Dr. Omar Gharaibeh, profesor asociado de Gestión de Riesgos de Inversión en la Universidad Al al-Bayt de Jordania, señaló en declaraciones a la Agencia de Noticias de Qatar (QNA) que la guerra en Sudán representa un desafío significativo. Este conflicto ha perturbado gravemente la actividad económica del país, afectando tanto a la agricultura como al comercio, y ha dañado las infraestructuras, lo cual ha dificultado la recuperación económica interna. Además, la guerra ha causado desplazamientos internos y externos, ha puesto presión sobre los países vecinos y ha afectado la estabilidad regional. Este escenario ha incrementado la necesidad de ayuda humanitaria, lo que ha impactado negativamente los presupuestos nacionales e internacionales y ha aumentado la dependencia de Sudán de la asistencia internacional.
El Dr. Gharaibeh también mencionó que la guerra israelí contra la Franja de Gaza ha intensificado los problemas en las cadenas de suministro en el Mar Rojo y ha afectado al sector turístico de los países vecinos. Esto se debe al creciente temor a la expansión del conflicto en Oriente Medio, que ha reducido la seguridad y ha afectado negativamente a la economía de la región.
El experto subrayó que estos riesgos geopolíticos y tensiones comerciales han tenido un impacto considerable en las cadenas de suministro, convirtiéndolas en uno de los problemas económicos globales más destacados. La incertidumbre generada entre los inversores ha llevado a una disminución de las inversiones extranjeras en las áreas afectadas, ha incrementado los riesgos de inversión en otras regiones y ha generado crisis humanitarias que han causado la pérdida de empleos y la destrucción de infraestructuras. Todo esto ejerce presión sobre las economías de los países afectados, contribuyendo al aumento de la pobreza. Además, estos riesgos han exacerbado el problema de la inflación debido a la escasez de materiales básicos y al incremento de los precios en muchos países, lo que, a su vez, ha elevado los riesgos de recesión económica.
Entre las cuestiones económicas que se espera abordar en el orden del día del 79º período de sesiones de la AGNU se encuentran el aumento de las tasas de pobreza a nivel mundial, especialmente en el contexto de las interrupciones en las cadenas de suministro y los riesgos geopolíticos.
Además, el cambio climático y su impacto en el desarrollo sostenible ocuparán un lugar destacado en el orden del día de la AGNU. Lograr el desarrollo sostenible requiere diversas estrategias de financiación e innovación, tales como el apoyo a proyectos de energías renovables por parte de inversores, gobiernos e instituciones financieras internacionales como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. También es crucial establecer fondos de inversión especializados en proyectos medioambientales sostenibles. Sin embargo, la financiación para estos proyectos está disminuyendo debido al aumento de la deuda soberana en la mayoría de los países del mundo.
El Dr. Omar Gharaibeh señaló que la tasa de crecimiento económico global seguirá siendo en su mayoría relativamente baja, con importantes diferencias entre países. La inflación de los precios de la energía sigue siendo una preocupación significativa, especialmente a medida que se anticipa un aumento en los tipos de interés a nivel mundial. No obstante, algunos mercados emergentes podrían experimentar un crecimiento si mejoran sus condiciones económicas y políticas.
En este contexto, los expertos económicos prevén que la economía mundial continuará enfrentando una serie de desafíos persistentes. Entre estos desafíos se encuentran los riesgos geopolíticos y los conflictos resultantes, las tensiones comerciales, la política de sanciones, y las interrupciones en las cadenas de suministro. Estos factores complican el movimiento comercial global, especialmente en el ámbito de la seguridad alimentaria, donde los precios de los alimentos podrían seguir siendo elevados debido a las interrupciones en las cadenas de suministro. Será necesario desarrollar mejores estrategias para mejorar la producción agrícola y reducir el desperdicio.
A pesar de los esfuerzos por mejorar el comercio digital y la logística, la seguridad alimentaria sigue siendo una preocupación crítica para el mundo y sus instituciones económicas. Además, se prevé que los precios del petróleo y del gas continúen siendo volátiles, con la posibilidad de nuevos aumentos si persisten las tensiones geopolíticas o se imponen restricciones al suministro, especialmente en Europa. Sin embargo, estas expectativas están sujetas a cambios en función de la evolución económica y política global, lo que requerirá un seguimiento continuo
y una adaptación a los acontecimientos.
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