Los desplazados de Gaza se enfrentan a un crudo invierno en medio de las duras condiciones humanitarias
Gaza, el 26 de noviembre (QNA) – La Franja de Gaza atraviesa una crisis humanitaria de proporciones trágicas, agravada por la actual agresión israelí. Con la llegada del invierno, miles de familias palestinas desplazadas en campos de refugiados enfrentan condiciones extremas, acentuadas por la falta de recursos básicos para protegerse del clima adverso y la ausencia de un entorno seguro para vivir.
Desde hace dos días, Gaza se encuentra bajo los efectos de un intenso sistema de bajas presiones, con un drástico descenso de las temperaturas, lluvias torrenciales y fuertes vientos que han destruido numerosas tiendas en los campos de desplazados. Además, el agua del mar ha inundado las tiendas instaladas en la playa, tanto en la región central como en el sur de la Franja, dejando a muchas familias sin refugio.
En este contexto, la UNRWA advirtió que los desplazados enfrentan una situación crítica debido a las lluvias, el aumento del nivel del mar y las incursiones, en medio de un invierno implacable.
La Defensa Civil Palestina recibió decenas de llamadas de auxilio por la inundación de tiendas en los campamentos de desplazados. Muchas de estas tiendas fueron instaladas directamente en la playa ante la falta de espacios adecuados para albergar a los desplazados.
Más de dos millones de palestinos en Gaza sobreviven en tiendas de campaña y refugios improvisados, mientras las aguas del mar arrasan las tiendas ubicadas en la franja costera. Mahmoud Basal, portavoz de la Defensa Civil Palestina, describió la situación en los campamentos como extremadamente difícil debido al deterioro de la mayoría de las tiendas y a la inexistencia de infraestructura capaz de soportar las fuertes lluvias.
En una entrevista exclusiva con la Agencia de Noticias de Qatar (QNA), Basal subrayó que la falta de recursos de la Defensa Civil complica la respuesta a las emergencias, ya que los desplazados carecen incluso de mantas suficientes para protegerse del frío invernal. “La situación de los ciudadanos es trágica y exige una acción urgente por parte de las organizaciones humanitarias para proporcionar el apoyo necesario a la población de Gaza”, declaró.
Basal también alertó sobre los peligros que enfrentan los desplazados al recurrir a prácticas peligrosas, como encender fuego dentro de las tiendas debido a la falta de gas y electricidad, lo que aumenta el riesgo de asfixia y otros accidentes. “Los que no mueren por los bombardeos israelíes, pueden morir de frío o por las inundaciones que invaden las tiendas”, lamentó.
Por su parte, Amjad Al-Shawa, responsable de la Red de ONG en Gaza, instó a la comunidad internacional a intervenir con urgencia para detener la agresión, abrir los pasos fronterizos y permitir la entrada de ayuda humanitaria, alimentos y socorro para salvar la vida de los desplazados, especialmente de los niños y los ancianos. Al-Shawa advirtió que, con el empeoramiento de las tormentas invernales, más tiendas podrían inundarse, obligando a muchas familias a regresar a las ruinas de sus hogares destruidos.
Desde el ámbito sanitario, Bassam Zaqout, director de Ayuda Médica en el sur de Gaza, describió la situación como “catastrófica”, señalando que el hambre y el frío están causando estragos entre la población. Según Zaqout, numerosas familias desplazadas hicieron llamamientos desesperados durante la noche para encontrar refugio después de que sus tiendas fueran anegadas por las lluvias, dejándolas desprotegidas frente a las inclemencias del tiempo.
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