Doha, el 15 de mayo (QNA) - La segunda jornada de la Feria Internacional del Libro de Doha, que celebra su trigésima quinta edición en el Centro de Exposiciones y Congresos de Doha, registró una notable asistencia de público y una amplia afluencia de visitantes de distintos sectores de la sociedad, lo que refleja la creciente relevancia que el certamen ha adquirido en el calendario cultural de Qatar y la región.
Los pasillos de la Feria se llenaron de ciudadanos, residentes e invitados procedentes del exterior del Estado, que acudieron a los pabellones y a las editoriales participantes para conocer las últimas novedades en los ámbitos intelectual, literario y científico, así como para participar en el programa cultural paralelo, que incluye decenas de seminarios, sesiones de diálogo y talleres especializados.
Esta afluencia coincide con la organización de la mayor edición en la historia de la Feria, con la participación de más de 520 editoriales de 37 países, distribuidas en alrededor de 910 pabellones, que reúnen más de 1850000 libros, además de más de 231000 títulos en los distintos ámbitos del conocimiento.
El interés del público no se limitó a la compra de libros ni a la adquisición de publicaciones recientes, sino que se extendió a las actividades culturales paralelas, que registraron una concurrida asistencia, especialmente en los seminarios intelectuales, las veladas literarias y las sesiones de firma de libros, que atrajeron a un amplio público interesado en el ámbito cultural y literario.
Asimismo, los pabellones dedicados a los libros infantiles y las actividades interactivas destinadas a los jóvenes despertaron el interés de las familias, que acudieron con sus hijos para participar en talleres de lectura, dibujo y narraciones interactivas, en una escena que refleja la creciente sensibilización social sobre la importancia de la lectura y el fomento de la cultura entre las nuevas generaciones.
La diversidad de las participaciones árabes e internacionales, junto con la presencia de instituciones culturales y entidades educativas, contribuyó a reforzar el dinamismo de la Feria, que se ha convertido en un espacio vivo de interacción cultural e intercambio de conocimientos, además de una plataforma que reúne a escritores, editores, intelectuales y público bajo un mismo techo.