11 países llaman a una acción coordinada para hacer frente a las repercusiones económicas de la guerra en Oriente Próximo
Londres, el 15 de abril (QNA) — Los ministros de Finanzas de once países, entre ellos el Reino Unido, Japón y Australia, reclamaron una respuesta «coordinada, responsable y rápida» para hacer frente a las repercusiones económicas de la guerra en Oriente Próximo, especialmente en lo que respecta a los riesgos para el crecimiento, la inflación y los mercados.
En una declaración conjunta publicada por el Reino Unido, los ministros pidieron al Fondo Monetario Internacional y al Banco Mundial que ofrezcan un apoyo de emergencia coordinado a los países que lo necesiten, adaptado a las circunstancias específicas de cada uno de ellos.
Asimismo, acogieron con satisfacción el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, al considerar que reviste una importancia capital para la protección de la población civil y la seguridad de la región, y pidieron que se alcance cuanto antes una solución negociada, rápida y duradera al conflicto.
La declaración, suscrita también por los ministros de Finanzas de Suecia, los Países Bajos, Finlandia, España, Noruega, Irlanda, Polonia y Nueva Zelanda, advirtió de que la reanudación de la guerra, su extensión o la persistencia de la interrupción en el estrecho de Ormuz entrañarían graves riesgos adicionales para la seguridad energética mundial, las cadenas de suministro y la estabilidad económica y financiera.
El texto subraya además que, incluso si se alcanzara una solución duradera al conflicto, los efectos sobre el crecimiento, la inflación y los mercados seguirían dejándose sentir.
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