QNB: El aumento de los aranceles frena las perspectivas de crecimiento de la economía estadounidense
Doha, el 23 de agosto (QNA) – El Banco Nacional de Qatar (QNB) prevé que el aumento de los aranceles constituya un fuerte obstáculo para las perspectivas de crecimiento económico de Estados Unidos, ya que el alza de los precios reduce el gasto de los hogares, mientras que la incertidumbre y el incremento de los costes afectan negativamente a la producción y la inversión.
En su Informe Semanal de Mercado, titulado «¿Cómo se adaptará la economía estadounidense a las nuevas condiciones comerciales?», el banco señaló que, desde el final de la Segunda Guerra Mundial, las economías más avanzadas adoptaron la liberalización del comercio y la integración económica como pilares de la prosperidad y la paz mundiales.
En este sentido, explicó que, durante dicho período, se redujeron gradualmente los aranceles a nivel global y se desmantelaron las barreras comerciales, gracias a las normas y mecanismos del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT) y, posteriormente, de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Ello favoreció la expansión del comercio internacional a través de la integración de las antiguas economías comunistas en los mercados globales, la proliferación de acuerdos multilaterales y la apertura económica de China.
El informe destacó que estos avances impulsaron al comercio mundial a niveles récord, con las exportaciones combinadas de todos los países alcanzando su máximo en 2008, cuando representaron el 24 % del PIB mundial. Sin embargo, este rápido crecimiento de los flujos comerciales se interrumpió bruscamente con la crisis financiera global, que sumió a las principales economías en recesión y provocó una fuerte caída en la demanda de bienes por parte de consumidores y empresas.
Añadió que las tasas de crecimiento del comercio fluctuaron significativamente en los años posteriores, en un contexto de creciente proteccionismo y polarización geopolítica.
El informe señaló que, a comienzos de abril del presente año, en lo que pasó a conocerse como el «Día de la Liberación», el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un paquete integral de aranceles que abarcó a la mayoría de los países del mundo. Esta decisión sin precedentes representó un punto de inflexión, situando a Estados Unidos en el epicentro de una gran conmoción comercial mundial e inaugurando un periodo de creciente incertidumbre en la economía global.
Subrayó que, en un intento por contener la escalada, varios países se apresuraron a presentar amplios paquetes de propuestas destinados a mitigar las medidas comerciales del presidente Trump. Estas negociaciones bilaterales no se limitaron a los aranceles, sino que incluyeron también compromisos de inversión orientados a la economía norteamericana, así como compromisos de compra directa de productos estadounidenses, desde bienes agrícolas hasta exportaciones energéticas.
El informe explicó que la celebración de las primeras rondas de negociaciones contribuyó a reducir la incertidumbre y a descartar los escenarios más adversos, alcanzándose acuerdos con el Reino Unido, Japón, Indonesia, Vietnam, Filipinas y la Unión Europea. Estos entendimientos mitigaron el posible impacto en otros países en el marco de un «nuevo orden mundial caracterizado por aranceles elevados».
El documento precisó que el tipo arancelario efectivo (ETR) constituye una medida clave de la carga impuesta a las importaciones de un país, al calcular la tasa arancelaria media en relación con el valor de los bienes importados.
Según las últimas estimaciones, el ETR medio mundial se sitúa en el 18,2 %, el nivel más alto desde el máximo del 19,8 % alcanzado en 1933, cuando se aplicaron estrictas políticas proteccionistas.
El banco consideró que este nivel de aranceles en Estados Unidos, junto con las medidas arancelarias de represalia que puedan imponer otros países, representa un importante obstáculo para las perspectivas de crecimiento de la economía estadounidense. El impacto más relevante de estas nuevas tarifas es el incremento de los costes que deben asumir tanto los hogares como las empresas.
Agregó que la transmisión del efecto de los aranceles a los precios finales rara vez es completa, dado que parte del aumento de costes es absorbido mediante la reducción de los márgenes de beneficio de los importadores estadounidenses y de los productores extranjeros. Sin embargo, las estimaciones señalan que el impacto final sobre los precios es considerable, oscilando entre 0,4 y 2 puntos porcentuales de aumento en la inflación general. Incluso en los escenarios más optimistas, esta subida representa un coste significativo para los hogares, reduciendo su poder adquisitivo y afectando negativamente al consumo agregado y al crecimiento económico.
En lo que respecta a la producción, indicó que los aranceles elevados incrementan los costes de los insumos y generan disrupciones en las cadenas de suministro, debilitando la competitividad y limitando la inversión. La incertidumbre política y el encarecimiento derivado de las tarifas también frenan las inversiones, especialmente en el sector manufacturero.
El informe advirtió que, como consecuencia de estas medidas arancelarias, las previsiones de crecimiento económico de Estados Unidos para este año se han reducido drásticamente, con un consenso que ha descendido al 1,5 %, frente al 2,2 % estimado antes del «Día de la Liberación». Este retroceso constituye un claro indicador del impacto negativo de los nuevos aranceles sobre las perspectivas de crecimiento económico.
Asimismo, explicó que los aranceles actúan como un tipo de impuesto a las importaciones y representan una herramienta de recaudación para el Gobierno federal, contribuyendo a reducir el déficit fiscal.
Según las proyecciones más optimistas en términos fiscales, los nuevos aranceles impuestos hasta la fecha podrían generar ingresos de hasta 2,3 billones de dólares estadounidenses en el período comprendido entre 2026 y 2035.
No obstante, el informe señaló que, pese a que ello supondría un incremento significativo de los recursos gubernamentales, el impacto negativo de las tarifas sobre la economía podría reducir otras fuentes de ingresos fiscales, mientras que la continuidad de estas medidas más allá del mandato del presidente Trump sigue siendo incierta.
En sus conclusiones, el Banco Nacional de Qatar afirmó que el aumento de los aranceles constituye un fuerte obstáculo para las perspectivas de crecimiento económico de Estados Unidos, ya que el incremento de los precios reduce el gasto de los hogares, mientras que la incertidumbre y los mayores costes repercuten de forma adversa en la producción y la inversión.
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