Copa Árabe de la FIFA Qatar2025: La 10.ª edición en Doha marcó un punto de inflexión en la historia del torneo
Doha, el 27 de noviembre (QNA) — La inminente 11.ª edición de la Copa Árabe de la FIFA 2025, que se disputará en Qatar del 1 al 18 de diciembre, llegará marcada por una transformación sin precedentes desde aquella inolvidable décima edición celebrada en Doha en 2021.
Aunque el torneo nació hace más de sesenta años con una visión noble y ambiciosa, su camino estuvo repleto de obstáculos para garantizar su permanencia como un campeonato de fútbol estable, competitivo y capaz de resistir el paso del tiempo. La edición de 2021 supuso un punto de inflexión: por primera vez, la competición recibió reconocimiento oficial de la FIFA, convirtiéndose en un evento amparado por el organismo internacional.
Gracias a ese respaldo, la Copa Árabe dejó de ser un torneo regional buscando espacio en una agenda apretada, para irrumpir con fuerza en el calendario mundial y reclamar su lugar entre los grandes acontecimientos futbolísticos. La FIFA vio en Doha un escenario perfecto para poner a prueba los estadios y la operatividad de la infraestructura de Qatar con miras a la Copa Mundial de la FIFA 2022. El éxito rotundo del certamen desembocó en una decisión histórica: la inclusión de la Copa Árabe en el calendario FIFA para tres ediciones más (2025, 2029 y 2033), siempre que estas se organicen en Qatar, con el objetivo de reproducir la fórmula de éxito presentada en la última edición.
Doha, punto de partida de un nuevo espectáculo global
El éxito estruendoso de la décima edición se asentó sobre bases sólidas: infraestructura de clase mundial, estadios icónicos, alojamientos de alto nivel, conexiones de transporte eficientes y un entorno ideal para futbolistas y aficionados. Todo ello convirtió al torneo en un verdadero espectáculo global, con estadísticas de asistencia inéditas que anunciaban una nueva era para la competición.
Por primera vez, la Copa Árabe se disputó en estadios mundialistas. El comité organizador seleccionó seis recintos que más tarde albergarían compromisos de la Copa del Mundo 2022. Además, el torneo inauguró dos colosos del fútbol: el Estadio Al Bayt, sede del partido inaugural entre Qatar y Bahréin, y el Estadio 974, primer recinto desmontable en la historia de los mundiales.
Voces que dan perspectiva al salto histórico
En declaraciones a la QNA, Majed Al Khelaifi, exsecretario general adjunto de la Federación de Fútbol de Qatar y exentrenador de la selección nacional, afirmó que la edición de 2021 destacó por una asistencia sin precedentes y un extraordinario nivel técnico. Prevé que la próxima edición será aún más exigente y atractiva, principalmente porque servirá como torneo preparatorio para varias selecciones clasificadas al Mundial 2026, y porque el aumento de los premios incrementará la competitividad entre los equipos.
El también analista deportivo en Al Kass explicó que disputar la Copa Árabe en estadios mundialistas impulsó notablemente la afluencia de aficionados y elevó el nivel del espectáculo futbolístico. Añadió que la demanda actual por entradas confirma que la asistencia al torneo de 2025 podría superar registros anteriores.
En otro testimonio para QNA, el periodista Khaled Jassim describió la Copa Árabe como una auténtica cita del mundo árabe, reflejada en la extraordinaria movilización de aficionados en Doha. Señaló que el legado de la última edición impulsó a Qatar y a la FIFA a asegurar su continuidad por tres ediciones más, además de destacar el papel de las fan zones en lugares como Souq Waqif, el Puerto Viejo, Lusail y Sealine, que multiplican la pasión y el ambiente festivo del torneo.
Jassim subrayó que la Copa Árabe es también una vitrina para descubrir nuevos talentos, independientemente de si las selecciones participan con sus equipos principales o con segundas plantillas. Asimismo, la competencia funcionará como una preparación ideal para aquellas selecciones que disputarán la Copa Mundial.
Cifras récord que explican el éxito
La última edición rompió moldes:
16 selecciones disputaron la fase final, por primera vez con etapas clasificatorias.
El torneo registró un nivel competitivo excepcional, con partidos electrizantes desde la fase de grupos hasta la final, donde Argelia se consagró campeona tras superar a Túnez, y Qatar obtuvo el tercer lugar tras vencer a Egipto.
571 605 espectadores asistieron a los estadios, con un promedio de 18.000 aficionados por partido.
63 439 hinchas llenaron el Estadio Al Bayt en el encuentro de cuartos de final entre Qatar y Emiratos Árabes Unidos, estableciendo el récord de asistencia individual.
272 millones de telespectadores siguieron el torneo en todo el mundo, destacando los choques Argelia–Egipto y Marruecos–Argelia.
2,5 millones de personas utilizaron el sistema de transporte público gracias al Metro de Doha y a buses complementarios.
Un torneo mundial sin perder su identidad árabe
Pese a su creciente dimensión internacional, la Copa Árabe conserva su esencia: un evento cultural y deportivo que une a las naciones árabes bajo una misma bandera, refuerza el vínculo entre pueblos hermanos y proyecta al mundo una imagen moderna, unida y vibrante de la región.
La próxima Copa Árabe FIFA Qatar 2025 consolidará una vez más el rol de Qatar como potencia organizadora y el prestigio de Doha como capital global del deporte, apenas semanas después de haber albergado otra gran cita: la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA, primera de las cinco ediciones que el país organizará.
Una nueva página de la historia ya está lista para escribirse, esta vez, de nuevo, desde Doha.
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